Esta tierra
del fin del mundo siempre ha fascinado a los exploradores. Todas las descripciones
coinciden : una inmensidad salvaje y un clima execrable que hacen de ella
una de las zonas más inhóspitas del planeta. Aunque hoy
en día, esta región es más accesible y sus perfiles
principales se encuentran ampliamente registrados, subsiste todavía
un potencial inmenso por descubrir para los últimos exploradores
de la tierra, que son los espeleólogos : la Patagonia subterranea. En la Patagonia de los
archipiélagos, la aventura comienza mucho antes de descender bajo
tierra... que espera al equipo :
tras varios días de navegación, habrá que instalar
un campamento base y abrirse camino en la espesa vegetación antes
de llegar a las enormes mesetas de mármol, en las que se abren
las cavernas más australes del mundo. Las cascadas, alimentadas
por una pluviometría extrema - más de 8 m por año
- se precipitan permanentemente, lo que sitúa este tipo de exploración
subterránea entre las más difíciles, debido principalmente
al peligro de crecida súbita y a la temperatura del agua (de 3º
a 5 º C). El aislamiento despoja al explorador del derecho a equivocarse
; los helicópteros solo pueden sobrevolar estas regiones algunos
días al año. El único medio de comunicación,
la navegación por los fiordos de ÚltimaEsperanza, no deja
de ser arriesgado : todos los años, pescadores experimentados desaparecen...
Ni siquiera esta aproximación, cargada de dificultades, es capaz
de hacer olvidar los cientos de simas inexploradas que esperan al equipo.
La conquista de la Patagonia subterránea no ha hecho más
que comenzar...
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Un
universo salvaje
Exceptuando
nuestras dos estancias de reconocimiento de 1995 y 1997, estos macizos
cársticos son vírgenes en lo que a exploraciones espeleológicas
y arqueológicas se refiere. Nuestras incursiones han revelado la
presencia de islas calcáreas desiertas, trufadas de cuevas y de
simas y, todo esto, en un paisaje lunar que corta el aliento. Todo es
desmesurado : la amplitud de los macizos de mármol, la cantidad
y el tamaño de las simas, grietas y acanaladuras, la violencia
del viento y las precipitaciones..., sin contar la falta total de presencia
humana y las dificultades de aproximación : ausencia de caminos,
rocas afiladas, relieves angustiosos, parcialmente recubiertos de una
vegetación primaria, donde hay que progresar con brújula.
La
espeleología extrema
Después
de haber mostrado en 1980 las maravillas subterráneas de Papua
Nueva-Guinea (donde acaba de ser explorada la sima más profunda
del Hemisferio Sur) y más tarde las de China, la espeleología
Francesa se prepara para afrontar un nuevo desafío al comienzo
del tercer milenio : alcanzar y explorar los macizos calcáreos
de las islas del archipiélago de la Patagonia Chilena. Se trata
de una auténtica exploración, acentuada por el reto humano
Resumen
| El Archipiélago![]()
Actualización 24/8/99
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