El
Pacífico se había mostrado benévolo el día
del descubrimiento de la gruta de las pinturas. El acceso relativamente
fácil a las primeras playas, usando las plataformas marinas,
muy erosionadas, dejaba prever una posibilidad de exploración
de la costa occidental de Madre de Dios "a pie".
Decidimos
que era necesario realizar más estudios en la cavidad...
por eso montamos un campamento después de haber hecho una
sólida instalación submarina para facilitar las
maniobras de atraque y desatraque y de esta manera evitar que
se destrozaran las zodiacs sobre las cortantes rocas erosionadas
por el mar. ¿Un campamento de vacaciones al borde del mar?
Los candidatos aparecieron rápidamente... Nadie pensaba
en las consecuencias...
Fuimos
9 los candidatos el martes 24 de enero, con unas impresionantes
existencias de material y comida... que esperamos descargar sobre
una pequeña playa cerca de la cueva. Desgraciadamente,
el buen tiempo de los anteriores días no era ya más
que un recuerdo. Un violento viento, olas pequeñas consecutivas,
un cielo bajo y gris reinaba sobre el seno Azul que merecía
menos que nunca su nombre. Los dos C5 Bombard, uno de los cuales
arrastraba en remolque un zodiac cargado de mochilas y material,
golpeaban en la marejada. Llegamos al desatraque de ayuda, bien
visible con su boya rosada fluorescente, encontrada en un playa.
El desembarque fue bastante emocionante, y sólo quedaba
ya por hacer, idas y venidas hasta la cueva de las pinturas, cargados
como burros. Una hora y media en ir y volver... al segundo viaje,
la marea alta hacía golpear las olas sobre un paso obligado
a ras de mar (a causa de la erosión de la muesca marina),
y el viento violento, en ráfagas cada vez más constantes,
cerraban el paso. Se instaló la tienda Vaude sobre el bonito
prado repleto de flores. Era realmente bucólico. La noche
llegaba cuando se pasó a las cosas serias: un jamón,
algunas botellas de tinto y otras comidas "serias" preparadas
por Richard y Luc, aparte instaló su pequeña tienda
al pie del acantilado, los otros 8 durmieron en la tienda común,
espaciosa y cómoda... Desgraciadamente, el viento no había
dicho nada aún... Durante la noche, las ráfagas
se sucedieron, aumentando cada vez más... Finalmente, la
bonita tienda Vaude cayó, víctima del famoso Viento...
Finalmente se instalaron los restos de la tienda en la parte menos
arqueológica (en superficie al menos) del porche de la
cueva. Por la mañana y parte de la tarde se colocaron toldos,
cuerdas, anclajes, montones de piedras, maderas recuperadas en
la playa para reforzar nuestro refugio. El viento vuelve a entrar
arremolinándose en el porche y levanta un tornado de agua
de un pequeño charco muy adentrado en la cavidad... Los
150 metros de cuerda de espeleo se colocaron para mantener la
tienda y evitar que saliera despedida como un globo aerostático.
Cada ráfaga (medida con anemómetro: marcaba los
109 km/h) parecía ser la última que la tienda iba
a poder soportar antes de implotar. Se agitaba toda la estructura
movimientos, sobresaltos, curvaturas, crujidos muy inquietantes...
A
todo esto, se pensaba sobre todo en los compañeros instalados
en el campo de 400 y 600 m de altura... el tamaño de su
tienda al menos permitía encontrar sitios protegidos del
viento, pero el campamento debía ser aún más
incómodo, húmedo y aventurado que el nuestro...

Estudio
de la cueva
En
la tarde del miércoles 26, finalmente se pudo comenzar
el trabajo. Stéphane en primer lugar balizó un paso
para evitar pisar el suelo con sus vestigios arqueológicos,
luego se comenzó la topografía. Su experiencia de
karstólogo, miembro del equipo científico de la
gruta Chauvet, era preciosa para destacar el menor detalle de
este suelo arqueológico tan rico. El refugio ofrece más
200 m2 de superficie habitable, aunque la parte protegida de las
tormentas es más pequeña (4 x 4 m.), en líneas
generales al pie de las pinturas). Luc por su parte aprovechó
su experiencia de Borneo para destacar los dibujos y realizar
una documentación fotográfica completa de las pinturas
y dibujos, así como de las medidas de importancia. Volveremos
de nuevo más tarde sobre esta descripción, cuyo
trabajo queda por terminar en el campo base de Guarello.
Precisemos
a pesar de todo algunos puntos principales:
-
Observamos 46 objetos pintados, parte en carbón de madera,
mayoritariamente al ocre.
-
La mayoría de los motivos son antropomórficos, seguidos
por formas geométricas (círculos, sol, etc.).
-
Algunos dibujos o pinturas se cubrieron de calcita, lo que prueba
una determinada edad.
-
Utilizaron contornos naturales de la pared para, añadir
en ellos ojos y boca y hacer un animal marino inquietante (otario,
tiburón?)
-
Dos trazados en línea clara, muy geométricos, muestran
dos otarios frotándose los morros.
-
El color "difuso" en torno a algunos motivos pintados al ocre
(obviamente con la punta del dedo) podría explicarse por
el hecho de que se hicieron cuando la pared era húmeda.
Se constató durante nuestra estancia esta humectación
de las paredes. ¿Estaban quizas en el momento de pintarlos
refugiados en la gruta y bloqueados por una tormenta?
.
Prospecciones
sobre la costa
Este
mismo miércoles, Georges y Benjamin van reconocer la costa
septentrional. Vuelven de nuevo empapados detenidos ante un acantilado
que cae directamente al mar... Thibault va a recoger muestras
de los ríos que salen de los acantilados y abastecen un
curso de agua que va a la playa. El objetivo del biólogo
consiste en estudiar las poblaciones de invertebrados en los cursos
de agua y en las zonas profundas del lecho del río. Utiliza
a tal fin una red de malla fina en superficie y una especie de
piqueta que taladra agujeros para bombear el agua a 30 cm. bajo
la superficie para atrapar así posibles organismos. Se
asombra sobre todo de la gran riqueza de estas poblaciones, las
cuales no esperaba encontrar aquí, 10.000 años después
de que los glaciares hayan desaparecido de la zona. Esta colonización
es buena señal en la calidad de los ecosistemas de Madre
de Dios...
El
jueves 26 de enero se consagra totalmente al estudio de la gruta
(final de la topo). Aunque un fuerte equipo, animado por el infatigable
Profesor, va a prospectar al pie de los acantilados hacia el norte.
Se fueron por dos horas, con una barra de chocolate en el bolsillo,
pero vuelven completamente empapados siete horas más tarde.
Superaron el final explorado anteriormente, pero la progresión
hacia el norte se obstaculizada por un acantilado inexpugnable.
Al pie de los grandes acantilados (500m. de desnivel) encuentran
un abrigo con algunos con rastros de habitación humana
(montones de conchas) pero sin pintura.

La
tempestad.
El
jueves entero siguió estando marcado por un viento memorable.
La media se sitúa entre 45 km/h con puntas de 100 km/h,
mucho más constante que la víspera. Afortunadamente,
la tienda aprovechada bien sus 150 m de cuerdas de espeleo y resistió
bien... Los contactos de radio con el campamento 600 y a través
de satélite con el campo base nos informan regularmente
de las noticias. Un buque militar debe venir a abastecernos de
gasolina, un producto que se hace raro en Guarello. Se espera
que un arqueólogo y un antropólogo puedan venir
a visitar la cueva con pinturas durante el viaje de ida y vuelta
del buque de Conrado, el "Mama Dina" que garantizará, el
6-8 de febrero, el relevo de una parte del equipo. Tras terminar
las últimas secuencias de la película, una parte
del equipo comienza el largo transporte hacia el embarcadero y
a las 16:00, todo el mundo está a bordo del C5. A la vuelta,
una pequeña escala en la cueva de los Lobos nos permite
observar a estos animales nadando con facilidad, y observarnos
su cabeza curiosa, con su bigote, para luego volver a sumergirse
bajo el agua. A veces, dos de ellos se besuquean, recordándonos
las pinturas de la cueva del Pacífico...
¡
Qué comodidad en el campo base de Guarello,!