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El proyecto 2006

Noticias de la expedición

 

 

 

 

 

Tres días en el Pacífico...

El Pacífico se había mostrado benévolo el día del descubrimiento de la gruta de las pinturas. El acceso relativamente fácil a las primeras playas, usando las plataformas marinas, muy erosionadas, dejaba prever una posibilidad de exploración de la costa occidental de Madre de Dios "a pie".

Decidimos que era necesario realizar más estudios en la cavidad... por eso montamos un campamento después de haber hecho una sólida instalación submarina para facilitar las maniobras de atraque y desatraque y de esta manera evitar que se destrozaran las zodiacs sobre las cortantes rocas erosionadas por el mar. ¿Un campamento de vacaciones al borde del mar? Los candidatos aparecieron rápidamente... Nadie pensaba en las consecuencias...

Fuimos 9 los candidatos el martes 24 de enero, con unas impresionantes existencias de material y comida... que esperamos descargar sobre una pequeña playa cerca de la cueva. Desgraciadamente, el buen tiempo de los anteriores días no era ya más que un recuerdo. Un violento viento, olas pequeñas consecutivas, un cielo bajo y gris reinaba sobre el seno Azul que merecía menos que nunca su nombre. Los dos C5 Bombard, uno de los cuales arrastraba en remolque un zodiac cargado de mochilas y material, golpeaban en la marejada. Llegamos al desatraque de ayuda, bien visible con su boya rosada fluorescente, encontrada en un playa. El desembarque fue bastante emocionante, y sólo quedaba ya por hacer, idas y venidas hasta la cueva de las pinturas, cargados como burros. Una hora y media en ir y volver... al segundo viaje, la marea alta hacía golpear las olas sobre un paso obligado a ras de mar (a causa de la erosión de la muesca marina), y el viento violento, en ráfagas cada vez más constantes, cerraban el paso. Se instaló la tienda Vaude sobre el bonito prado repleto de flores. Era realmente bucólico. La noche llegaba cuando se pasó a las cosas serias: un jamón, algunas botellas de tinto y otras comidas "serias" preparadas por Richard y Luc, aparte instaló su pequeña tienda al pie del acantilado, los otros 8 durmieron en la tienda común, espaciosa y cómoda... Desgraciadamente, el viento no había dicho nada aún... Durante la noche, las ráfagas se sucedieron, aumentando cada vez más... Finalmente, la bonita tienda Vaude cayó, víctima del famoso Viento... Finalmente se instalaron los restos de la tienda en la parte menos arqueológica (en superficie al menos) del porche de la cueva. Por la mañana y parte de la tarde se colocaron toldos, cuerdas, anclajes, montones de piedras, maderas recuperadas en la playa para reforzar nuestro refugio. El viento vuelve a entrar arremolinándose en el porche y levanta un tornado de agua de un pequeño charco muy adentrado en la cavidad... Los 150 metros de cuerda de espeleo se colocaron para mantener la tienda y evitar que saliera despedida como un globo aerostático. Cada ráfaga (medida con anemómetro: marcaba los 109 km/h) parecía ser la última que la tienda iba a poder soportar antes de implotar. Se agitaba toda la estructura movimientos, sobresaltos, curvaturas, crujidos muy inquietantes...

A todo esto, se pensaba sobre todo en los compañeros instalados en el campo de 400 y 600 m de altura... el tamaño de su tienda al menos permitía encontrar sitios protegidos del viento, pero el campamento debía ser aún más incómodo, húmedo y aventurado que el nuestro...

Estudio de la cueva

En la tarde del miércoles 26, finalmente se pudo comenzar el trabajo. Stéphane en primer lugar balizó un paso para evitar pisar el suelo con sus vestigios arqueológicos, luego se comenzó la topografía. Su experiencia de karstólogo, miembro del equipo científico de la gruta Chauvet, era preciosa para destacar el menor detalle de este suelo arqueológico tan rico. El refugio ofrece más 200 m2 de superficie habitable, aunque la parte protegida de las tormentas es más pequeña (4 x 4 m.), en líneas generales al pie de las pinturas). Luc por su parte aprovechó su experiencia de Borneo para destacar los dibujos y realizar una documentación fotográfica completa de las pinturas y dibujos, así como de las medidas de importancia. Volveremos de nuevo más tarde sobre esta descripción, cuyo trabajo queda por terminar en el campo base de Guarello.

Precisemos a pesar de todo algunos puntos principales:

- Observamos 46 objetos pintados, parte en carbón de madera, mayoritariamente al ocre.

- La mayoría de los motivos son antropomórficos, seguidos por formas geométricas (círculos, sol, etc.).

- Algunos dibujos o pinturas se cubrieron de calcita, lo que prueba una determinada edad.

- Utilizaron contornos naturales de la pared para, añadir en ellos ojos y boca y hacer un animal marino inquietante (otario, tiburón?)

- Dos trazados en línea clara, muy geométricos, muestran dos otarios frotándose los morros.

- El color "difuso" en torno a algunos motivos pintados al ocre (obviamente con la punta del dedo) podría explicarse por el hecho de que se hicieron cuando la pared era húmeda. Se constató durante nuestra estancia esta humectación de las paredes. ¿Estaban quizas en el momento de pintarlos refugiados en la gruta y bloqueados por una tormenta?

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Prospecciones sobre la costa

Este mismo miércoles, Georges y Benjamin van reconocer la costa septentrional. Vuelven de nuevo empapados detenidos ante un acantilado que cae directamente al mar... Thibault va a recoger muestras de los ríos que salen de los acantilados y abastecen un curso de agua que va a la playa. El objetivo del biólogo consiste en estudiar las poblaciones de invertebrados en los cursos de agua y en las zonas profundas del lecho del río. Utiliza a tal fin una red de malla fina en superficie y una especie de piqueta que taladra agujeros para bombear el agua a 30 cm. bajo la superficie para atrapar así posibles organismos. Se asombra sobre todo de la gran riqueza de estas poblaciones, las cuales no esperaba encontrar aquí, 10.000 años después de que los glaciares hayan desaparecido de la zona. Esta colonización es buena señal en la calidad de los ecosistemas de Madre de Dios...

El jueves 26 de enero se consagra totalmente al estudio de la gruta (final de la topo). Aunque un fuerte equipo, animado por el infatigable Profesor, va a prospectar al pie de los acantilados hacia el norte. Se fueron por dos horas, con una barra de chocolate en el bolsillo, pero vuelven completamente empapados siete horas más tarde. Superaron el final explorado anteriormente, pero la progresión hacia el norte se obstaculizada por un acantilado inexpugnable. Al pie de los grandes acantilados (500m. de desnivel) encuentran un abrigo con algunos con rastros de habitación humana (montones de conchas) pero sin pintura.

La tempestad.

El jueves entero siguió estando marcado por un viento memorable. La media se sitúa entre 45 km/h con puntas de 100 km/h, mucho más constante que la víspera. Afortunadamente, la tienda aprovechada bien sus 150 m de cuerdas de espeleo y resistió bien... Los contactos de radio con el campamento 600 y a través de satélite con el campo base nos informan regularmente de las noticias. Un buque militar debe venir a abastecernos de gasolina, un producto que se hace raro en Guarello. Se espera que un arqueólogo y un antropólogo puedan venir a visitar la cueva con pinturas durante el viaje de ida y vuelta del buque de Conrado, el "Mama Dina" que garantizará, el 6-8 de febrero, el relevo de una parte del equipo. Tras terminar las últimas secuencias de la película, una parte del equipo comienza el largo transporte hacia el embarcadero y a las 16:00, todo el mundo está a bordo del C5. A la vuelta, una pequeña escala en la cueva de los Lobos nos permite observar a estos animales nadando con facilidad, y observarnos su cabeza curiosa, con su bigote, para luego volver a sumergirse bajo el agua. A veces, dos de ellos se besuquean, recordándonos las pinturas de la cueva del Pacífico...

¡ Qué comodidad en el campo base de Guarello,!

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