Después de los ríos subterráneos
de Nueva Guinea Papúa, los abismos Mexicanos, las cuevas
gigantes de China y las simas del Cáucaso (Voronya, actual
récord mundial de profundidad, –2080 m), Patagonia
ofrece un nuevo
desafío a los espeleólogos del siglo XXI.
Cascadas heladas alimentadas por una pluviometría extrema
(más de 8 metros por año) se precipitan permanentemente
en las entrañas de la tierra. Ésto
clasifica a este tipo de exploración subterránea
como una de las más difíciles. La ropa de neopreno
se hace indispensable para explorar estas cavidades tan acuáticas.
Es
la primera vez en el mundo que nos enfrentamos a la exploración
de simas frías en
condiciones climáticas y metereológica tan hostiles.
Este
tipo de exploración que empieza
mucho antes de entrar bajo tierra
– el interior de las islas está
virgen – trastoca el esquema
tradicional de la exploración
espeleológica.
La prudencia, la experiencia y la calidad de los materiales que
deben estar perfectamente adaptados es fundamental. La exploración
de la Patagonia subterránea no ha hecho más que
comenzar..