En un mundo globalizado en el cual los límites se han reducido,
la existencia de tierras casi inexploradas es una ocasión
única para conocer la evolución de nuestro medioambiente
tan afectado por las actividades humanas.
Testimonio
de lentos cataclismos ligados a la deriva de continentes (Gondwana),
paisaje único y emocionante visualizado desde naves espaciales
o desde la estación Mir, testimoniado por el astronauta
Jean-Pierre Haigneré, la extremidad sur de las Américas
es un símbolo del fin del mundo que nos hace reflexionar
sobre la "finitud"de nuestra tierra patria.
En
una época en la cual domina la ansiedad sobre el futuro
de la especie humana, es prioritario entender la evolución
de un medio ambiente extremo en el cual sólo esta presente
la naturaleza y en dónde el hombre pasa sólo discretamente.
La exploración deportiva, el estudio científico
pluridisciplinario y el proyecto de película tienen como
objetivo mostrar y convencer, si esto fuese aún necesario,
de que el patrimonio natural del planeta
es un bien imprescindible.
En
este momento en el cual los cambios climáticos recientes
tienen cada vez unos efectos más visibles, en los cuales
la parte imputable al hombre necesitaría una evaluación
real, es oportuno estudiar los espacios preservados.
Durante los períodos fríos del Cuaternario, la casi
totalidad de la región estaba recubierta por glaciares.
La fauna y la flora emigran hacia latitudes más clementes.
Los hombres están ausentes y no han visitado estas tierras.
El calentamiento climático que empieza hace 20000 años
marca la retirada de los glaciares.